Este fin de semana el Papa Benet setze visita España y me ha recordado las anteriores visitas que hemos tenido y mi implicación activa o pasiva en su viaje de pastoral. Recuerdo la primera vez que tomé contacto con Su San allá por la década de los 90′s cuando Juan Pablo II beatificó a Enrique de Ossó, durante la misa que ofició en la plaza de Colon de Madrid.
Recuerdo el empeño de mis profesores en que fuéramos todos los del colegio, y que se organizaron viajes y autobuses e incluso packs de peregrino que preparó la empresa que gestionaba el comedor del colegio. Iba a un colegio religioso de la compañía de Santa Teresa de Jesús, que fue fundada por San Enrique y su primer centro educativo fue construido por Gaudí, el de la Sagrada Familia.
Entonces no era consciente del fenómeno que suponía, y me he visto reflejado en unas declaraciones que he oído en la radio de una chica que decía “le pediremos al papa paz en el mundo y que resuelva el hambre en los países” y “el Papa es el representante de Dios en el mundo”. Por un momento me he visto ahí, saliendo del hotel cutre de Barajas en el que nos alojamos y yendo en los autobuses del colegio (de la empresa Luz) al punto de encuentro. Recuerdo que el Papa se veía lejos, muy lejos, con un escenario como los de estos días, blanco y una cruz gigante en medio. Enrique fue beatificado y todos teresianos o no nos volvimos para nuestras casas.
La siguiente experiencia papal fue el V EMF, que para los no entendidos es el V Encuentro Mundial de las Familias que se celebró en Valencia días después del más trágico accidente de metro sucedido en España. El espíritu papal inundó todos nuestros corazones y dado que trabaja en uno de los promotores del evento tuvimos que empaparnos de papa. Aun así, mas se empaparon Ángeles y Nuria, que se pasaron de excursión papal 3 meses con el ilustre Vicente. El espíritu papal nos inundó a medida que se acercaba aquel fin de semana de junio, que si packs del peregrino, que si servicios en la calle, que si pascual.. y lo mejor de todo era una vez hecho el recull de premsa separar los asuntos pontificios de los asuntos trágicos del metro, y estos a su vez de los que eran de contenido político.
Suerte tuve de no trabajar ese fin de semana, aun no confiaban en mi para esas responsabilidades, y me evadí de la fiesta papal en Xàbia, porque mi casa estaba en valencia estaba -y sigue estando- en lo que era la zona cero y para salir de casa poco menos que enseñar la huella dactilar!
Ahora veo de lejos estas visitas pastorales, soy mayor de edad, y me he dado cuenta de lo que es el Papa y su mundo. Alabo y reconozco la labor de los curas que están al pie del cañón en sus iglesias haciendo pastoral, pero no comparto la forma de trabajar de las jerarquías eclesiásticas y entre ellas está el Vaticano y sus museos que solo dejan entrar a las personas que llegan hasta las 10, previo pago. Y que pese a ello, tenga que ser la administración publica la que reforme-rehabilite todos los templos/edificios.