La directora -entrenadora del Parc Sagunt de Balonmano femenino, Cristina Mayo, explotó recientemente ante las cámaras de TVV que estaban retransmitiendo, cosa rara, un partido su equipo. El balonmano feminino vive un particular calvario desde hace un par de años, ya que a la falta de una ley clara de mecenazgo hay que sumarle el escaso apoyo institucional. El Parc Sagunt es el heredero del antiguo Osito Eliana, y junto al Cementos de Ribarroja (antes Ferrobus Mislata) formaron antaño dos equipos ganadores de todos los titulos posibles en este deporte.
Su afán por ser siempre mejores les llevaba a gastarse muchas veces más de lo que podían, pero al calor del dinero inmobiliario consiguieron cubrir los presupuestos. Ya entonces, ellos se quejaban del escaso apoyo institucional (en particular el autonomico).
Ahora la situación es tan crítica que pasar una eliminatoria de la recopa no constituye en sí una alegría, más al contrario, tristeza porque el equipo no puede afrontar el gasto que supondrá llevarlo a la ciudad donde juegue el rival. Contradictorio.
Entiendo pues que cargue contra la cadena autonómica, que tiene contratos con todos los clubes de futbol para la emisión de los partidos y que a los equipos de otras disciplinas deportivas, los tiene marginados.